Estamos organizando un acto para el día del libro impresionante. Aún no es el momento de concretar nada, solo puedo decir que será algo espectacular y entrañable. Aquí os dejo una noticia del Diario Heraldo de Aragón que viene muy a cuento de la que vamos a preparar.
Un documento hallado en el Archivo de Nantes muestra que el plan era salvar a mil, pero la ocupación nazi frustró el proyecto

El
Comité Conjunto de Distribución Judío Americano (JDC) salvó al menos a doscientos
niños judíos en el invierno de 1942 por la
estación internacional de Canfranc, llevándoselos en tren desde Marsella (Francia) hasta Lisboa (Portugal). El objetivo de esta asociación era rescatarlos de la Europa en guerra y trasladarlos en un barco hasta América. Aunque el plan que
habían previsto era llevarse hasta mil pequeños, de edades entre 2 y 15 años, en colaboración con la Embajada francesa en Madrid, la ocupación de los nazis de la Francia de Vichy en noviembre de ese año y su llegada a la estación aragonesa,
no permitió completar todo el proyecto.
Esta es la conclusión de un revelador documento encontrado en el
Archivo de Asuntos Exteriores de Nantes (Francia) por la escritora e investigadora
Rosa Sala Rose, que lo facilitó a HERALDO, y una entrevista que se realizó por correo electrónico con el portavoz del Comité Judío Americano (JDC),
Michael Geller, residente en Nueva York. Los niños rescatados podían proceder de orfanatos donde se
atendía a hijos de los judíos que eran encerrados en los campos de concentración.
La escritora Rosa Sala, autora de libros como
'La penúltima frontera. Fugitivos del nazismo en España' (Barcelona, Papel de Liar / Península, 2011) y 'Lili Marlen, Canción de amor y muerte' (Global Rythm, 2008), encontró el documento el año pasado a lo largo de una investigación histórica sobre los judíos y su fuga por España. Su trabajo se centró más en el paso
por la frontera de Portbou, con documentación oficial en España y Francia. Aun así, Rosa Sala, una filóloga hija de catalán y alemana, fotografió el documento y lo guardó.
El valioso papel es una carta que envió el primer secretario de la
Embajada de Francia en Madrid, Monsieur D'Aurelles de Paladines, a los responsables de la Compañía internacional de Coches Camas y de los Grandes Expresos Europeos, en la que advertía del plan que tenía el Comité Conjunto de Distribución Judío Americano (JDC) para
transportar en tren a mil niños judíos. Se haría en varios grupos de 75 a 80 pequeños, que siempre irían acompañados por cuatro adultos.
«Mientras el plan inicial plasmado en el documento era salvar a mil niños, la salida de muchos de ellos fue cancelada cuando los nazis ocuparon la Francia de Vichy (noviembre de 1942). Al final, a
lrededor de 200 niños vinieron a Estados Unidos gracias al plan organizado por el comité JDC», precisó el pasado jueves el portavoz Michael Geller.
La
estación internacional de Canfranc «está mencionada en dos documentos del JDC desde 1942 cuando se buscaba la mejor localidad alrededor de la cual pasaría la ruta para llevar a los niños hacia España», confirmó el portavoz del Comité Conjunto de Distribución Judío Americano.
Esta asociación creada en Estados Unidos
ayudó a 81.000 judíos a emigrar y escapar de Europa entre los meses de septiembre de 1939 hasta el mismo mes de 1944. «JDC trabajaba de acuerdo con otras organizaciones para facilitar oportunidades de inmigración a los jóvenes refugiados», explica Michael Geller.
Los niños judíos cruzaron el Pirineo de todas las formas posibles porque sabían que la
neutralidad de España y Portugal no iba a perjudicarles. «Mientras algunos pequeños
atravesaron los Pirineos andando, muchos de ellos lo hicieron en tren», señala Geller.
La estación internacional de Canfranc les ofrecía ciertas facilidades en los tres primeros años ya que se encontraba
en la zona liberada, en la Francia de Vichy.
Había dos trenes diarios que conectaban la frontera aragonesa con Madrid y Lisboa (uno a las 6.00 y otro a las 16.00). Pero en noviembre de 1942, un destacamento de
l Ejército del Tercer Reich se desplazó a la parte francesa de la estación y ocupó los Arañones. De hecho, arriaron la bandera tricolor francesa e izaron la cruz gamada de Alemania. Y su presencia frustró el paso de muchos judíos y otros europeos que querían escapar porque eran detenidos y enviados presos a la Torre del
Reloj en Jaca, desde donde los trasladaban al campo de concentración de
Miranda de Ebro (si eran militares británicos o norteamericanos, se les remetía al balneario de
Alhama de Aragón).